Estás en: Inicio > La coagulación de la sangre > Proceso de coagulación

PROCESO DE COAGULACIÓN

La sangre circula por el sistema vascular, el cual está compuesto por el corazón y los vasos sanguíneos. El corazón bombea la sangre a través de los vasos. Esta se compone de diversas células, las cuales son transportadas en un líquido llamado plasma. Las células rojas transportan oxígeno. Las células blancas forman parte del sistema inmunitario. Las plaquetas son vitales para la coagulación de la sangre. 

En estado natural, la sangre fluye sin producirse su coagulación. La pared del vaso está intacta, y no hay una mayor tendencia a la formación de coágulos. En este estado, anticoagulación y coagulación se hallan en equilibro.
La formación de coágulos es esencial para la preservación de la vida; en caso de que se produzcan daños en un vaso, la lesión provoca una reacción en cadena que conduce a la formación de trombos. Una cantidad cada vez mayor de plaquetas se unen al tejido dañado.
El factor coagulante trombina, una proteína soluble que se encuentra en la sangre, juega un papel central en la formación de trombos. La trombina activa transforma en fibrina al fibrinógeno que se encuentra diluido en la sangre, formándose una malla estable. Las células sanguíneas quedan atrapadas en esta red, originándose así un coágulo que sella el vaso sanguíneo. 

                       

Referencias:

Anticoagulante.es [sede Web]. Proceso de coagulación de la sangre. [actualizada el 9 de septiembre de 2014; acceso 21 de octubre de 2014]. Disponible en: www.anticoagulante.es/ictus/Proceso_de_coagulacion_de_la_sangre.html

Última actualización 13/07/2017
Uso de cookies
Esta página Web utiliza Cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y analizar los hábitos de navegación del usuario. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración de cookies u obtener más información visitando nuestra Política de Cookies.